La extracción de MSC de cordón umbilical (tanto de tejido como de sangre) se produce una vez el animal ha nacido sin manipulación o intervención en el proceso natural de parto del animal, siendo una extracción de tejido no invasiva. La extracción de células de un tejido por un proceso no invasivo evita someter al animal a una intervención dolorosa evitando riesgos asociados a la extracción del tejido como efectos de la sedación o cicatrización y estando en línea con máximo el bienestar animal.
Los cordones umbilicales utilizados en la fabricación de nuestros productos provienen exclusivamente de yeguadas de alto nivel, estas deben tener instalaciones adecuadas para la gestación, parto y lactancia de nuestros donantes, un veterinario permanente y un programa sanitario que garantice la máxima salud y bienestar de nuestros potros. Gracias a nuestro proceso no invasivo, la obtención de las células está 100% en línea con los máximos estándares de bienestar animal. Tras el parto, tanto la madre como el potro son seguidos por un veterinario que vela por su adecuado estado de salud y desarrollo. Una vez que los cordones han sido donados nuestros potros continúan su crecimiento normal junto con sus madres.
El número de células madre mesenquimales que pueden obtenerse de fuentes invasivas es muy limitado. Solamente entre el 0.001% y el 0.01% de las células mononucleares son consideradas MSC tras la extracción de sangre periférica o médula ósea, mientras que únicamente podemos encontrar 5.000 células por cada gramo de tejido adiposo. Por el contrario el número de células del tejido de cordón umbilical (Gelatina de Wharton) es de 50.000 por centímetro. Además del mayor número de células por gramo de tejido, las MSC de cordón umbilical tienen una mayor capacidad de proliferación comparadas con otras fuentes de tejido (Kalaszcynska et al., 2015).
La capacidad de modular la respuesta inmunológica sitúan a las células de cordón umbilical como una excelente fuente de células para su uso alogénico. El mecanismo por el cual las células madre son consideradas inmunoprivilegiadas está en constante estudio, sin embargo la escasa expresión de marcadores de superficie MHC-I y MCH-II las protegen frente al ataque de las Natural Killers (NK). Por otro lado, la positividad de MHC-II en células procedentes de tejidos adultos (médula ósea) es altamente heterogénea pudiendo llegar al 85% de positividad; sin embargo la expresión de MHC-II en células de cordón umbilical equino es claramente negativa (<1%) (Schnabel, 2013)(Schanabel et al., 2014)
Gracias a trabajar con un tejido tan rico en MSC como el cordón umbilical equino y de un tamaño tan grande (~1kg), el número de MSC obtenidas de un único cordón umbilical es mucho mayor del obtenido en cualquier otra fuente de tejido. Este gran número de células obtenidas a pase cero (P0) permite la expansión celular de manera más eficiente sin necesidad de aumentar las duplicaciones celulares en exceso. Es bien conocido que a medida que las células se duplican en cultivo pierden capacidad de diferenciación, capacidad inmunomoduladora y terapéutica por lo que no crecer las celulas en exceso tiene un impacto directo en la eficacia del medicamento. (Crisostomo et al., 2006).
Las células madre de cordón umbilical son consideradas más seguras que las células procedentes de otros tejidos por diferentes razones. Por un lado, siendo un tejido recogido en el momento del nacimiento del animal las células donantes no están expuestas al ambiente del donante ni a otros agentes infecciones que puedan afectar al donante, reduciendo significativamente el riesgo de infecciones con virus extraños (Nagamura-Inoue et al., 2014). Por otro lado las células no están expuestas a cambios derivados de la edad del donante o al ambiente, por lo que el riesgo de alteraciones genéticas y cromosómicas es mucho menor que con fuentes de células madre adultas.